Por Serena Crawford
Republicado de medicine.yale.edu
Abril de 2026 – Brienne Miner, MD, MHS, profesora asistente de medicina (Geriatría), se interesó por primera vez en el sueño cuando observó la prevalencia de problemas del sueño entre sus pacientes de mayor edad, así como el impacto perjudicial de la privación del sueño. Actualmente, su interés se centra en desarrollar estrategias para mejorar el sueño, lo que puede conducir a un mejor funcionamiento físico y mental en los adultos mayores.
La Dra. Miner habló con la comunidad de Yale sobre la importancia del sueño y ofreció las siguientes recomendaciones:
Mantener una rutina. “Esto significa acostarse a la misma hora todas las noches y levantarse a la misma hora todos los días”, señaló la Dra. Miner. “Probablemente sea lo más importante que puede hacer para mejorar su sueño.”
Mantenerse activo, incluso si se siente cansado. La actividad física y social son señales para que el cuerpo permanezca despierto y ayudan a estar más preparado para dormir por la noche, explicó la Dra. Miner. “Lo último que queremos es que evite actividades porque no está durmiendo bien”, comentó. “Quedarse en casa e intentar dormir más es en realidad, contraproducente.”
Evitar las siestas. Si es necesario tomar una siesta, procure que sea de 30 minutos o menos y antes de las dos de la tarde, recomendó la Dra. Miner, ya que las siestas disminuyen nuestro impulso homeostático de sueño o presión de sueño, es decir, la necesidad natural de dormir. Para iniciar y mantener el sueño durante la noche, «queremos que ese impulso homeostático se acumule durante el día, de modo que sea muy elevado para el momento en que se acueste esa noche», dijo ella.
Reducir o eliminar el consumo de alcohol, cafeína y nicotina. “A medida que envejecemos, nuestra capacidad para metabolizar estas sustancias cambia, y ya no las procesamos como lo hacíamos en nuestros treinta o cuarenta años”, señaló la Dra. Miner. Aunque el alcohol puede ayudar a conciliar el sueño, provoca despertares durante la noche.
Puede probar suplementos, pero evite los medicamentos. Algunos pacientes de la Dra. Miner han observado mejorías modestas con valeriana, manzanilla, pasiflora o melatonina en dosis bajas (3 mg o menos). Los medicamentos de venta libre pueden causar somnolencia, confusión y otros efectos adversos, mientras que los medicamentos con receta se han asociado con deterioro cognitivo, mayor riesgo de caídas e incluso la muerte. El tratamiento de referencia para el insomnio es la terapia cognitivo-conductual, un enfoque no farmacológico que aborda conductas negativas y tiene una alta tasa de éxito, explicó la Dra. Miner.
